Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 4 Entonces los demás administradores y altos funcionarios comenzaron a buscar alguna falta en la manera en que Daniel conducÃa los asuntos de gobierno, pero no encontraron nada que pudieran criticar o condenar. Era fiel, siempre responsable y totalmente digno de confianza.
5 Finalmente llegaron a la siguiente conclusión: Nuestra única posibilidad de encontrar algún motivo para acusar a Daniel será en relación con las normas de su religión.
6 Asà que los administradores y los altos funcionarios se presentaron ante el rey y dijeron: ¡Qué viva el rey DarÃo!
7 Todos nosotros —administradores, autoridades, altos funcionarios, asesores y gobernadores— nos hemos puesto de acuerdo en que el rey apruebe una ley que se haga cumplir estrictamente. Ordene usted que, en los próximos treinta dÃas, todo aquel que ore a quien sea, divino o humano —excepto a usted, su Majestad—, sea arrojado al foso de los leones.
8 Ahora bien, su Majestad, emita y firme esta ley de tal modo que no pueda ser alterada, una ley oficial de los medos y de los persas que no puede ser revocada.
9 Asà que el rey DarÃo firmó la ley.