Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 24 ¡Salgan de aquÃ! —les dijo—. La niña no está muerta; sólo duerme; pero la gente se rió de él.
25 Sin embargo, una vez que hicieron salir a todos, Jesús entró y tomó la mano de la niña, ¡y ella se puso de pie!
26 La noticia de este milagro corrió por toda la región.
Jesús sana a unos ciegos
27 Cuando Jesús salió de la casa de la niña, lo siguieron dos hombres ciegos, quienes gritaban: ¡Hijo de David, ten compasión de nosotros!
28 Entraron directamente a la casa donde Jesús se hospedaba, y él les preguntó: —¿Creen que puedo darles la vista? —SÃ, Señor —le dijeron—, lo creemos.
29 Entonces él les tocó los ojos y dijo: —Debido a su fe, asà se hará.
30 Entonces sus ojos se abrieron, ¡y pudieron ver! Jesús les advirtió severamente: No se lo cuenten a nadie;
31 pero ellos, en cambio, salieron e hicieron correr su fama por toda la región.
32 Cuando se fueron, un hombre que no podÃa hablar, poseÃdo por un demonio, fue llevado a Jesús.