Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 32 Pues Juan el Bautista vino y les mostró a ustedes la manera correcta de vivir, pero ustedes no le creyeron, mientras que los cobradores de impuestos y las prostitutas sí le creyeron. Aun viendo lo que ocurría, ustedes se negaron a creerle y a arrepentirse de sus pecados.
Parábola de los agricultores malvados
33 Ahora, escuchen otra historia. Cierto propietario plantó un viñedo, lo cercó con un muro, cavó un hoyo para extraer el jugo de las uvas y construyó una torre de vigilancia. Luego les alquiló el viñedo a unos agricultores arrendatarios y se mudó a otro país.
34 Llegado el tiempo de la cosecha de la uva, envió a sus siervos para recoger su parte de la cosecha.
35 Pero los agricultores agarraron a los siervos, golpearon a uno, mataron a otro y apedrearon a un tercero.
36 Entonces el dueño de la tierra envió a un grupo más numeroso de siervos para recoger lo que era suyo, pero el resultado fue el mismo.
37 Finalmente, el dueño envió a su propio hijo porque pensó: «Sin duda, respetarán a mi hijo».
38 Sin embargo, cuando los agricultores vieron que venía el hijo, se dijeron unos a otros: «Aquí viene el heredero de esta propiedad. Vamos, matémoslo y nos quedaremos con la propiedad».