Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 35 —¡Cállate! —lo interrumpió Jesús y le ordenó—: ¡Sal de este hombre! En ese mismo momento, el demonio arrojó al hombre al suelo mientras la multitud miraba; luego salió de él sin hacerle más daño.
36 La gente, asombrada, exclamó: ¡Qué poder y autoridad tienen las palabras de este hombre! Hasta los espÃritus malignos le obedecen y huyen a su orden.
37 Las noticias acerca de Jesús corrieron por cada aldea de toda la región.
Jesús sana a mucha gente
38 Después de salir de la sinagoga ese dÃa, Jesús fue a la casa de Simón, donde encontró a la suegra de Simón muy enferma, con mucha fiebre. Por favor, sánala, le suplicaron todos.
39 De pie junto a su cama, Jesús reprendió a la fiebre y la fiebre se fue de la mujer. Ella se levantó de inmediato y les preparó una comida.
40 Esa tarde, al ponerse el sol, la gente de toda la aldea llevó ante Jesús a sus parientes enfermos. Cualquiera que fuera la enfermedad, el toque de su mano los sanaba a todos.
41 Muchos estaban poseÃdos por demonios, los cuales salieron a su orden gritando: ¡Eres el Hijo de Dios! Pero como ellos sabÃan que él era el MesÃas, los reprendió y no los dejó hablar.
Jesús continúa predicando