Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 16 Entonces Jesús llamó a los niños y dijo a los discÃpulos: Dejen que los niños vengan a mÃ. ¡No los detengan! Pues el reino de Dios pertenece a los que son como estos niños.
17 Les digo la verdad, el que no reciba el reino de Dios como un niño nunca entrará en él.
El hombre rico
18 Cierta vez, un lÃder religioso le hizo a Jesús la siguiente pregunta: —Maestro bueno, ¿qué deberÃa hacer para heredar la vida eterna?
19 —¿Por qué me llamas bueno? —le preguntó Jesús—. Sólo Dios es verdaderamente bueno;
20 pero para contestar a tu pregunta, tú conoces los mandamientos: «No cometas adulterio; no asesines; no robes; no des falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre[dq]».
21 El hombre respondió: —He obedecido todos esos mandamientos desde que era joven.
22 Cuando Jesús oyó su respuesta, le dijo: —Hay una cosa que todavÃa no has hecho. Vende todas tus posesiones y entrega el dinero a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Después ven y sÃgueme.
23 Cuando el hombre oyó esto, se puso triste porque era muy rico.
24 Jesús lo vio[dr] y dijo: ¡Qué difÃcil es para los ricos entrar en el reino de Dios!