Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 30 A él me refería cuando yo decía: «Después de mí, vendrá un hombre que es superior a mí porque existe desde mucho antes que yo».
31 No lo reconocí como el Mesías, aunque estuve bautizando con agua para que él fuera revelado a Israel.
32 Entonces Juan dio testimonio: Vi al Espíritu Santo descender del cielo como una paloma y reposar sobre él.
33 Yo no sabía que era el Mesías, pero cuando Dios me envió a bautizar con agua, me dijo: «Aquél, sobre quien veas que el Espíritu desciende y reposa, es el que bautizará con el Espíritu Santo».
34 Vi que eso sucedió con Jesús, por eso doy testimonio de que él es el Elegido de Dios[l].
Los primeros discípulos
35 Al día siguiente, Juan estaba otra vez allí con dos de sus discípulos.
36 Al pasar Jesús, Juan lo miró y declaró: ¡Miren! ¡Ahí está el cordero de Dios!
37 Cuando los dos discípulos de Juan lo oyeron, siguieron a Jesús.
38 Jesús miró a su alrededor y vio que ellos lo seguían. —¿Qué quieren? —les preguntó. Ellos contestaron: —Rabí —que significa «Maestro»—, ¿dónde te hospedas?