Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 35 El Padre ama a su Hijo y ha puesto todo en sus manos.
36 Los que creen en el Hijo de Dios tienen vida eterna. Los que no obedecen al Hijo nunca tendrán vida eterna, sino que permanecen bajo la ira del juicio de Dios.
Jesús y la mujer samaritana
1 Jesús[ac] sabÃa que los fariseos se habÃan enterado de que él hacÃa y bautizaba más discÃpulos que Juan
2 (aunque no era Jesús mismo quien los bautizaba sino sus discÃpulos).
3 Asà que se fue de Judea y volvió a Galilea.
4 En el camino, tenÃa que pasar por Samaria.
5 Entonces llegó a una aldea samaritana llamada Sicar, cerca del campo que Jacob le dio a su hijo José.
6 Allà estaba el pozo de Jacob; y Jesús, cansado por la larga caminata, se sentó junto al pozo cerca del mediodÃa.
7 Poco después, llegó una mujer samaritana a sacar agua, y Jesús le dijo: —Por favor, dame un poco de agua para beber.
8 Él estaba solo en ese momento porque sus discÃpulos habÃan ido a la aldea a comprar algo para comer.
