Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 23 pero Dios sabía lo que iba a suceder y su plan predeterminado se llevó a cabo cuando Jesús fue traicionado. Con la ayuda de gentiles[j] sin ley, ustedes lo clavaron en la cruz y lo mataron;
24 pero Dios lo liberó de los terrores de la muerte y lo volvió a la vida, pues la muerte no pudo retenerlo bajo su dominio.
25 El rey David dijo lo siguiente acerca de él: «Veo que el SEÑOR siempre está conmigo. No seré sacudido, porque él está aquí a mi lado.
26 ¡Con razón mi corazón está contento, y mi lengua grita sus alabanzas! Mi cuerpo descansa en esperanza.
27 Pues tú no dejarás mi alma entre los muertos[k] ni permitirás que tu Santo se pudra en la tumba.
28 Me has mostrado el camino de la vida y me llenarás con la alegría de tu presencia[l]».
29 Queridos hermanos, ¡piensen en esto! Pueden estar seguros de que el patriarca David no se refería a sí mismo, porque él murió, fue enterrado y su tumba está todavía aquí entre nosotros;
30 pero él era un profeta y sabía que Dios había prometido mediante un juramento que uno de los propios descendientes de David se sentaría en su trono.