Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 11 Si he hecho algo digno de muerte, no me niego a morir; pero si soy inocente, nadie tiene el derecho de entregarme a estos hombres para que me maten. ¡Apelo al César!
12 Festo consultó con sus consejeros y después respondió: —¡Muy bien! Has apelado al César, ¡y al César irás!
13 Unos dÃas más tarde el rey Agripa llegó con su hermana, Berenice[fi], a presentar sus respetos a Festo.
14 Durante su visita de varios dÃas, Festo conversó con el rey acerca del caso de Pablo. —Aquà hay un prisionero —le dijo— cuyo caso me dejó Félix.
15 Cuando yo estaba en Jerusalén, los sacerdotes principales y los ancianos judÃos presentaron cargos en su contra y me pidieron que yo lo condenara.
16 Les hice ver que la ley romana no declara culpable a nadie sin antes tener un juicio. El acusado debe tener una oportunidad para que confronte a sus acusadores y se defienda.
17 Cuando los acusadores de Pablo llegaron aquà para el juicio, yo no me demoré. Convoqué al tribunal el dÃa siguiente y di órdenes para que trajeran a Pablo,
18 pero las acusaciones que hicieron en su contra no correspondÃan a ninguno de los delitos que yo esperaba.