Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente No más atados a la ley
1 Ahora bien, amados hermanos, ustedes que conocen la ley, ¿no saben que la ley se aplica sólo mientras una persona está viva?
2 Por ejemplo, cuando una mujer se casa, la ley la une a su marido mientras él viva; pero si él muere, las leyes del matrimonio ya no se aplican a ella.
3 Asà que mientras su marido viva, ella cometerÃa adulterio si se casara con otro hombre; pero si el esposo muere, ella queda libre de esa ley y no comete adulterio cuando se casa de nuevo.
4 Por lo tanto, mis amados hermanos, la cuestión es la siguiente: ustedes murieron al poder de la ley cuando murieron con Cristo y ahora están unidos a aquel que fue levantado de los muertos. Como resultado, podemos producir una cosecha de buenas acciones para Dios.
5 Cuando vivÃamos controlados por nuestra vieja naturaleza[ae], los deseos pecaminosos actuaban dentro de nosotros y la ley despertaba esos malos deseos que producÃan una cosecha de acciones pecaminosas, las cuales nos llevaban a la muerte.
6 Pero ahora fuimos liberados de la ley, porque morimos a ella y ya no estamos presos de su poder. Ahora podemos servir a Dios, no según el antiguo modo —que consistÃa en obedecer la letra de la ley— sino mediante uno nuevo, el de vivir en el EspÃritu.
La ley de Dios revela nuestro pecado