Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 21 la creación espera el dÃa en que se unirá junto con los hijos de Dios a la gloriosa libertad de la muerte y la descomposición.
22 Pues sabemos que, hasta el dÃa de hoy, toda la creación gime de angustia como si tuviera dolores de parto;
23 y los creyentes también gemimos —aunque tenemos al EspÃritu de Dios en nosotros como una muestra anticipada de la gloria futura— porque anhelamos que nuestro cuerpo sea liberado del pecado y el sufrimiento. Nosotros también deseamos con una esperanza ferviente que llegue el dÃa en que Dios nos dé todos nuestros derechos como sus hijos adoptivos[ap], incluido el nuevo cuerpo que nos prometió.
24 Recibimos esa esperanza cuando fuimos salvos. (Si uno ya tiene algo, no necesita esperarlo;
25 pero si deseamos algo que todavÃa no tenemos, debemos esperar con paciencia y confianza).
26 Además, el EspÃritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, nosotros no sabemos qué quiere Dios que le pidamos en oración, pero el EspÃritu Santo ora por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.
27 Y el Padre, quien conoce cada corazón, sabe lo que el EspÃritu dice, porque el EspÃritu intercede por nosotros, los creyentes[aq], en armonÃa con la voluntad de Dios.