Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 19 Pues, cuando intenté obedecer la ley, la ley misma me condenó. Asà que morà a la ley —es decir, dejé de intentar cumplir todas sus exigencias— a fin de vivir para Dios.
20 Mi antiguo yo ha sido crucificado con Cristo. Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mÃ. Asà que vivo en este cuerpo terrenal confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sà mismo por mÃ.
21 Yo no tomo la gracia de Dios como algo sin sentido. Pues, si cumplir la ley pudiera hacernos justos ante Dios, entonces no habrÃa sido necesario que Cristo muriera.
La ley y la fe en Cristo
1 ¡Ay gálatas tontos! ¿Quién los ha hechizado? Pues el significado de la muerte de Jesucristo se les explicó con tanta claridad como si lo hubieran visto morir en la cruz.
2 Déjenme hacerles una pregunta: ¿recibieron al EspÃritu Santo por obedecer la ley de Moisés? ¡Claro que no! Recibieron al EspÃritu porque creyeron el mensaje que escucharon acerca de Cristo.
3 ¿Será posible que sean tan tontos? Después de haber comenzado a vivir la vida cristiana en el EspÃritu, ¿por qué ahora tratan de ser perfectos mediante sus propios esfuerzos?