Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 8 Pero al Hijo le dice: Tu trono, oh Dios, permanece por siempre y para siempre. Tú gobiernas con cetro de justicia.
9 Amas la justicia y odias la maldad. Por eso oh Dios —tu Dios— te ha ungido derramando el aceite de alegrÃa sobre ti más que sobre cualquier otro[g].
10 También le dice al Hijo: Señor, en el principio echaste los cimientos de la tierra y con tus manos formaste los cielos.
11 Ellos dejarán de existir, pero tú permaneces para siempre. Ellos se desgastarán como ropa vieja.
12 Los doblarás como un manto y los desecharás como ropa usada. Pero tú eres siempre el mismo; tú vivirás para siempre[h].
13 Además, Dios nunca le dijo a ninguno de los ángeles: Siéntate en el lugar de honor a mi derecha, hasta que humille a tus enemigos y los ponga por debajo de tus pies[i].
14 Por lo tanto, los ángeles sólo son sirvientes, espÃritus enviados para cuidar a quienes heredarán la salvación.
Advertencia para no desviarse del camino
1 Asà que debemos prestar mucha atención a las verdades que hemos oÃdo, no sea que nos desviemos de ellas.