Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 23 Por esa razón, el tabernáculo y todo lo que en él habÃa —que eran copias de las cosas del cielo— debÃan ser purificados mediante la sangre de animales; pero las cosas verdaderas del cielo debÃan ser purificadas mediante sacrificios superiores a la sangre de animales.
24 Pues Cristo no entró en un lugar santo hecho por manos humanas, que era sólo una copia del verdadero, que está en el cielo. Él entró en el cielo mismo para presentarse ahora delante de Dios a favor de nosotros;
25 y no entró en el cielo para ofrecerse a sà mismo una y otra vez, como lo hace el sumo sacerdote aquà en la tierra, que entra en el Lugar SantÃsimo año tras año con la sangre de un animal.
26 Si eso hubiera sido necesario, Cristo tendrÃa que haber sufrido la muerte una y otra vez, desde el principio del mundo; pero ahora, en el fin de los tiempos[be], Cristo se presentó una sola vez y para siempre para quitar el pecado mediante su propia muerte en sacrificio.
27 Y asà como cada persona está destinada a morir una sola vez y después vendrá el juicio,
28 asà también Cristo murió en sacrificio una sola vez y para siempre, a fin de quitar los pecados de muchas personas. Cristo vendrá otra vez, no para ocuparse de nuestros pecados, sino para traer salvación a todos los que esperan con anhelo su venida.