Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 8 Booz se acercó a Rut y le dijo: —Escucha, hija mÃa. Quédate aquà mismo con nosotros cuando recojas grano; no vayas a ningún otro campo. Sigue muy de cerca a las jóvenes que trabajan en mi campo.
9 FÃjate en qué parcela están cosechando y sÃguelas. Advertà a los hombres que no te traten mal. Y cuando tengas sed, sÃrvete del agua que hayan sacado del pozo.
10 Entonces Rut cayó a sus pies muy agradecida. —¿Qué he hecho para merecer tanta bondad? —le preguntó—. No soy más que una extranjera.
11 —SÃ, lo sé —respondió Booz—; pero también sé todo lo que has hecho por tu suegra desde la muerte de tu esposo. He oÃdo que dejaste a tu padre y a tu madre, y a tu tierra natal, para vivir aquà entre gente totalmente desconocida.
12 Que el SEÑOR, Dios de Israel, bajo cuyas alas viniste a refugiarte, te recompense abundantemente por lo que hiciste.
13 —Espero continuar siendo de su agrado, señor —respondió ella—. Usted me consoló al hablarme con tanta bondad, aunque ni siquiera soy una de sus trabajadoras.