Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 29 —¡Mi padre nos ha creado dificultades a todos! —exclamó Jonatán—. Una orden como esa sólo puede causarnos daño. ¡Miren cómo he cobrado nuevas fuerzas después de haber comido un poco de miel!
30 Si a los hombres se les hubiera permitido comer libremente del alimento que encontraran entre nuestros enemigos, ¡imagÃnese a cuántos filisteos más habrÃamos podido matar!
31 Asà que los israelitas persiguieron y mataron a los filisteos todo el dÃa desde Micmas hasta Ajalón, pero los soldados iban debilitándose.
32 Esa noche se apresuraron a echar mano del botÃn y mataron ovejas, cabras, ganado y becerros, pero los comieron sin escurrirles la sangre.
33 Entonces alguien le informó a Saúl: —Mira, los hombres están pecando contra el SEÑOR al comer carne que todavÃa tiene sangre. —¡Eso está muy mal! —dijo Saúl—. Busquen una piedra grande y haganla rodar hasta aquÃ.
34 Luego vayan entre las tropas y dÃganles: «Tráiganme el ganado, las ovejas y las cabras. Mátenlos aquà y escúrranles la sangre antes de comérselos. No pequen contra el SEÑOR al comer carne que aún tiene sangre». Asà que esa noche las tropas llevaron sus animales y los mataron allÃ.
35 Luego Saúl construyó un altar al SEÑOR; fue el primer altar que él le construyó al SEÑOR.