Biblia Reina-Valera 1960
Biblia Reina-Valera 1960 37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mÃ; y al que a mà viene, no le echo fuera.
38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
39 Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el dÃa postrero.
40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el dÃa postrero.
41 Murmuraban entonces de él los judÃos, porque habÃa dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo.
42 Y decÃan: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo, pues, dice éste: Del cielo he descendido?
43 Jesús respondió y les dijo: No murmuréis entre vosotros.
44 Ninguno puede venir a mÃ, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el dÃa postrero.
45 Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Asà que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mÃ.
46 No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; éste ha visto al Padre.
47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mÃ, tiene vida eterna.