Biblia Reina-Valera Contemporanea
Biblia Reina-Valera Contemporanea 14 ¡Ay de ti, que dices: «Voy a construirme un palacio espacioso, con amplias salas», y le abres ventanas, lo recubres de cedro y lo pintas de bermellón!
15 ¿Acaso el verte rodeado de cedro te convierte en rey? ¿Acaso a tu padre le faltó comida y bebida? ¡A él le fue bien porque practicó la justicia y el derecho!
16 ¡Le fue bien porque les hizo justicia a los pobres y menesterosos! ¡A eso le llamo conocerme! (Palabra del Señor).
17 «Tú, en cambio, sólo ves lo que te conviene; sólo piensas en saciar tu avaricia, en derramar sangre inocente y en oprimir y agraviar a otros».
18 Por lo tanto, así ha dicho el Señor acerca de Joacín hijo de Josías, rey de Judá: «Nadie te llorará. Nadie dirá: «¡Ay, hermano mío!», ni «¡Ay, hermana mía!». Nadie lamentará tu muerte, ni te dirá: «¡Ay, señor! ¡Ay, Su Majestad!».
19 Al contrario, te arrastrarán hasta fuera de la ciudad de Jerusalén, y te enterrarán como si fueras un asno.
20 «¡Sube al monte Líbano y grita! ¡Ve a Basán y deja oír tu voz! ¡Grita desde Abarín! Porque todos tus aliados van a ser destruidos.
21 Te hablé cuando gozabas de prosperidad, pero dijiste: «No quiero escuchar». Y desde que eras joven te has portado así. Nunca has querido hacerme caso.