Biografia de Velazquez
Biografia de Velazquez La composición se organiza en una línea diagonal, la línea dinámica por excelencia, marcada por las patas traseras del caballo, la pierna del jinete y el bastón de mando. Con ello Velázquez consigue dar una sensación de movimiento al cuadro.
La pintura es muy ligera y diluida y se aplica con pinceladas sueltas y rápidas en capas casi transparentes; sólo se aprecia una mayor cantidad de pasta en los adornos dorados, resueltos a base de toques ligeros, menudos y superficiales.
También el paisaje del fondo, en el que pinta la Sierra de Guadarrama, está hecho con una factura tan suelta que en algunas partes se trasluce el blanco de la preparación.
DETALLE 1La pintura está aplicada con tanto aglutinante y con una factura tan suelta que se ve la preparación de color blanco del cuadro debajo del óleo. Por la misma razón la cabeza del príncipe, vista de cerca, resulta borrosa, sin líneas definidas con claridad, algo habitual en Velázquez ya por estos años.
El cuello blanco, la valona, se pinta sobre la coraza y el encaje se crea mediante breves toques de pintura oscura en medio del blanco.
En el sombrero se puede ver la ligereza del pigmento casi transparente con que Velázquez ha pintado.