Biografia de Velazquez
Biografia de Velazquez Velázquez elige el instante anterior: un momento más tranquilo, silencioso y casi inmóvil, cuando Mercurio se levanta sigilosamente para no despertar a Argos. Es la astucia lo que Velázquez pone en juego, no la fuerza como Rubens. Algo semejante sucedía en La fragua de Vulcano: al flemático y cerebral Velázquez no le interesa la escena apasionada del adulterio, sino el instante del conocimiento de la verdad y la reacción que produce en el herrero y sus hombres.
La concisión de la escena no puede ser mayor: Velázquez se ciñe a lo esencial, los dos hombres en primer plano y el motivo, la víctima en realidad, ocupando el fondo.
Para la figura de Argos, Velázquez pudo tener en cuenta obras vistas durante su estancia en Roma, quizás estudió la escultura del Galo moribundo del Museo Capitolino, una de las más famosas del mundo antiguo o el ignudo de Miguel Angel en la Capilla Sixtina.