Bushido, el código samurai
Bushido, el código samurai Nos conviene más tomarnos en serio las siguientes palabras de un hombre santo, cristiano devoto y gran erudito:
Los hombres han dividido el mundo en paganos y cristianos sin considerar cuánto bien puede haber oculto en uno, o cuánto mal puede haberse mezclado con el otro. Han comparado lo mejor de sí mismos con lo peor de sus vecinos, el ideal del cristianismo con la corrupción de Grecia o de Oriente. No han establecido como objetivo la imparcialidad, sino que se han contentado con acumular todo lo que podría decirse para alabarse a sí mismos, y despreciar a las demás formas de religión[389].
Pero, sea cual sea el error cometido por los individuos, no cabe duda de que el principio fundamental de la religión que profesan es un poder que debemos tener en cuenta al considerar el futuro del bushido, que parece tener los días contados. Hay inquietantes señales en el ambiente que presagian su futuro. Y no son solo señales, sino fuerzas temibles que lo amenazan.