Bushido, el código samurai
Bushido, el código samurai CortesÃa
Todo turista extranjero se ha percatado de la cortesÃa y la urbanidad de los modales que caracterizan a los japoneses. La cortesÃa es una mala virtud si solo la motiva el miedo a ofender el buen gusto, cuando deberÃa ser la manifestación externa de la consideración hacia los sentimientos de los demás. También implica un debido respeto a la idoneidad de las cosas y, por consiguiente, un debido respeto a las posiciones sociales; pues estas últimas no expresan distinciones plutocráticas[139], sino que originalmente fueron distinciones por méritos reales.
En su máxima expresión, la cortesÃa casi llega a ser amor. Se podrÃa decir, sin resultar irreverentes, que la cortesÃa «es sufrida, y bondadosa; no es envidiosa, no alardea, no se envanece; no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se enoja fácilmente, y no tiene en cuenta el mal»[140]. ¿Acaso es de extrañar que el profesor Dean[141], al hablar de los seis elementos de la humanidad, conceda a la cortesÃa una posición destacada, en tanto que es el fruto más maduro de las relaciones sociales?
