Bushido, el código samurai
Bushido, el código samurai El bushido como sistema ético
La caballería es una flor tan autóctona de Japón como su símbolo, la flor del cerezo. Y tampoco cabe pensar que se haya convertido en un espécimen seco de una virtud arcaica, preservado en el herbario de nuestra historia. Sigue siendo algo vivo, un objeto de poder y belleza que permanece entre nosotros, y si bien no presenta una condición o forma tangible, en todo caso perfuma nuestra esfera moral y nos hace conscientes de que seguimos bajo su potente encanto. Las circunstancias de la sociedad que propiciaron y nutrieron a la caballería desaparecieron hace mucho; aunque igual que esas estrellas lejanas que existieron en su día y dejaron de existir, pero continúan proyectando su luz, también la luz de la caballería, nacida del feudalismo, sigue iluminando la senda de la moral, y ha sobrevivido a la institución que la vio nacer. Para mí es un placer reflexionar sobre este tema en la lengua de Burke[32], que pronunció su famoso y conmovedor panegírico sobre el olvidado féretro de su prototipo europeo.