Cantar de mío Cid

Cantar de mío Cid

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

a recibirle salieron con grandes muestras de honor.

Al verlos adelantarse, el que en buen hora nació a todos sus caballeros que parasen los mandó, menos a unos pocos de ellos que quiere de corazón; con esos quince vasallos del caballo se apeó, cual lo tenía pensado, el que en buen hora nació.

De rodillas se echa al suelo, las manos en él clavó, aquellas yerbas del campo con sus dientes las mordió y del gozo que tenía el llanto se le saltó.

Así rinde acatamiento a Alfonso, rey de León.

Ante los pies del monarca de esta manera cayó, no le gusta al rey Alfonso verle en tal humillación: “Levantáos, levantáos, mi buen Cid Campeador, besar mis manos os dejo, pero besar los pies no, si no lo hiciereis así, no os vuelvo mi favor”.

Con las rodillas hincadas seguía el Campeador:

“Merced os pido, buen rey, vos, mi natural señor, que ante vos arrodillado me devolváis vuestro amor, y puedan oírlo todos los que están alrededor”.

Dijo el rey: “Así lo haré con alma y con corazón, aquí os perdono, Cid, y os vuelvo mi favor, desde hoy en todo mi reino acogida os doy yo”.

Habló entonces Mío Cid, fue a decir esta razón:

“Gracias, el perdón acepto, Alfonso, rey y señor, al cielo le doy las gracias y después del cielo a vos, y a todas estas mesnadas que están aquí alrededor”.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias
🧠 Hacer Trivia

eXTReMe Tracker