Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid Y cuando más se acercaron su alegría era mayor.
A don Pedro y a don Muño les dice el Campeador:
“Que tengan un buen albergue los infantes de Carrión y vos quedáos con ellos, que así os lo mando yo.
Cuando venga la mañana y en cuanto que apunte el sol a sus esposas verán, doña Elvira y doña Sol.”