Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid Llega entonces don Jerónimo, muy armado que está, delante de Mío Cid se fue el obispo a parar: “Hoy os he dicho la misa de la Santa Trinidad; si he salido de mi tierra y aquí os vine a buscar es por ganas que tenía de algunos moros matar, honrar quiero yo mis armas y mi orden sacerdotal y ser en esta batalla quien primero atacará.
Traigo yo pendón y armas que de lejos se verán, si así place al Creador hoy las querría ensayar, porque así mi corazón tranquilo se quedará, y vos, Mío Cid, por eso aún me estimaríais más.
Si ese favor no me hacéis de aquí me quiero marchar”
Dijo entonces Mío Cid: “Tal como queréis se hará, allí estan los moros, id vuestras armas a probar, de aquí veremos nosotros qué tal pelea el abad.”