Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid Cuando ven tantas riquezas como el buen moro sacó allí entre los dos hermanos urdieron una traición.
“Cuando dejemos a las hijas del Campeador si pudiéramos matar a este moro Abengalbón esas riquezas que él tiene serían para los dos.
Tan seguro lo tendremos como aquello de Carrión y no podrá exigirnos nada el Cid Campeador.”
Mientras que estaban urdiendo los infantes su traición un moro que el castellano sabía los entendió y sin guardar el secreto se lo dice a Abengalbón.
“No te fíes de esos hombres, yo te lo digo, señor, que tu muerte están tramando los infantes de Carrión.”