Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid Riqueza de los desterrados
El conde picó el caballo y ya comenzaba a andar, volviendo va la cabeza para mirar hacia atrás.
Miedo tiene porque cree que el Cid se arrepentirá; por todo el oro del mundo Mío Cid no haría tal, deslealtades así no las hizo el Cid jamás.
El conde ya se ha marchado, da la vuelta el de Vivar, juntóse con sus mesnadas y muy alegre que está por el botín que de aquella batalla les quedará: tan ricos son que no pueden ni su riqueza contar.
CANTAR SEGUNDO
Bodas de las hijas del Cid
Tirada 64
El Cid se dirige contra tierras de Valencia
Aquí se empieza el poema de Mío Cid el de Vivar.
Ya ha poblado Mío Cid aquel puerto de Alucat,
se aleja de Zaragoza y de las tierras de allá, atrás se ha dejado Huesca y el campo de Montalbán de cara a la mar salada ahora quiere guerrear: por Oriente sale el sol y él hacia esa parte irá.