Cantares de Ise

Cantares de Ise

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

[ACTO TERCERO: CORAZÓN-SIMPLEMENTE]

97. Flor del cerezo, caída

Una vez hubo un personaje conocido como el ministro Jorikaua. En la fiesta que dio cuando cumplía cuarenta años, fiesta que se celebró en su mansión de la Novena Avenida, un coronel ya de edad madura le dedicó este cantar:

¡Flores del cerezo,

caed, anublad!

Que no se vea

dónde está el sendero

de la ancianidad.

98. Flor del ciruelo, desfasada

Una vez había un hombre que era Primer Ministro. Hacia el mes de octubre, uno de sus vasallos le regaló un faisán y una rama de ciruelos artificiales. Con el regalo iba esta dedicatoria:

Las flores que corto

para mi señor,

al que yo sirvo,

la estación desfasan

y están siempre en flor.

El ministro quedó tan complacido que al mensajero le hizo un obsequio.

99. Flor sin nombre, escondida


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker