Cantares de Ise
Cantares de Ise 25. Bahía sin codios (Narijira y Komachi)
Una vez un hombre le envió un cantar a una mujer que no parecía negarse a recibirlo, pero que tampoco se decidía cuando llegaba la hora:
Por los bambúes —mañana de otoño—
vine a verte a ti.
Más se mojaron
de noche mis mangas
porque no te vi.
La mujer, que tenía ya su experiencia en cosas de amor, le respondió:
Pescador que ignoras
que yo soy bahía
que no da codios:
vienes porfiado,
las piernas cansinas.
26. Puerto con tifón (Respuesta a una carta de la Emperatriz Ákiko que hacía referencia a lo de Takako)
Una vez, un hombre le escribió a una señora que por carta le compadecía por no haber podido llevarse a cierta mujer que vivía en la Quinta Avenida:
Hay más llanto en mi manga
que olas tiene el puerto
donde fondea,
