Cantares de Ise
Cantares de Ise 69. Vado reseco
Érase una vez que vivía un hombre que era Montero de Su Majestad. Fue enviado por la Corte a una cacería a la provincia de Ise, al otro lado de la aduana y puerto montañoso llamado el Paso de Ósaka, palabra ésta que significa Montamor.
La madre de la princesa que servía en el Santuario de Ise como Virgen Sacerdotisa, le mandó decir a ésta: «Tienes que recibir a este hombre mejor que a cualquier otro.» Como era el deseo de su madre, la joven le agasajó cuanto pudo. Por la mañana ayudó personalmente a los preparativos de la caza, y por la tarde dio alojamiento al Montero Imperial en su propio palacio. Hasta ahí llegó en sus atenciones.
