Corridos zapatistas
Corridos zapatistas Varios correos cruzaban
yendo de un cuartel a otro,
Jesús Salgado ordenaba
que al instante fueran pronto,
generales y oficiales
a conferenciar al quiosco.
No había pasado una hora
cuando ya estaban presentes,
había alegría en sus caras,
charlaban como las gentes;
aunque eran en el hablar
razonables y prudentes.
Nuestro general Zapata
en Iguala nos espera,
hay que madrugar mañana,
dejaremos la flojera
—les dice a sus generales
Salgado con voz serena
Recomiéndenle a su gente
que asista bien la remonta,
para que ningún caballo
clave al caminar la trompa;
el camino es escabroso
y la jornada no es corta.
Como un río caudaloso
que acelera su corriente,
