Corridos zapatistas
Corridos zapatistas En Cuautla, Morelos hubo
un hombre muy singular,
justo es ya que se los diga:
hablándoles, pues en plata,
era Emiliano Zapata
muy querido por allá.
Todo es un mismo partido,
ya no hay con quién pelear;
compañeros, ya no hay guerra,
vámonos a trabajar.
Ya se dieron garantías
a todo el género humano,
lo mismo que al propietario
como para el artesano.
¡Unión! que es la fuerza santa
de todito el mundo entero,
Paz, Justicia y Libertad
y gobierno del obrero.
Así como los soldados
han servido pa’ la guerra,
que den fruto a la nación
y que trabajen la tierra.
¡Quién no se siente dichoso
cuando comienza a llover!
Es señal muy evidente
que tendremos qué comer.
