Corridos zapatistas
Corridos zapatistas Y la bola iba creciendo.
Con ellos iban las manos
de sus recias compañeras;
con ellos y con el ánimo.
Mas no todas, sin embargo.
Algunas se iban quedando.
Ellos las llamaban huachas.
Eran viejas carrancistas,
que se sentían muy muchachas
despreciando a zapatistas.
Ellas se fueron quedando.
Y solitas se quedaron.
Enemigos de mi causa
federales de ocasión
las mujeres se hacen huachas
suspiran por un pelón.
Si porque tienen la plata
a buen precio dan su amor
diciendo muera Zapata
viva el Gobierno Mejor.
Nosotros no por desgracia
les damos sólo un tostón, o
nos hacen menos, ingratas
a ellos dan su corazón.
Alguna que no sea huacha
ha de brindarme su amor
