Cuentos de hadas Rusos
Cuentos de hadas Rusos Una vez vivía un matrimonio campesino que tenía un hijo, y éste, aunque buen chico, era tonto de capirote e inútil para los trabajos del campo.
- Marido mío -dijo un día la mujer,- no haremos nada bueno con este hijo y se nos comerá casa y hacienda; mándalo a paseo, que se gane la vida y se abra camino en el mundo.
Lo sacaron, pues, de casa, y le dieron un rocín, una cabaña destartalada del bosque y un gallo con cinco gallinas. Y el pequeño Kuzma vivía solo, completamente solo en medio del bosque.
La raposa olió las aves de corral que le ponían casi bajo las narices en el bosque y resolvió hacer una visita a la cabaña de Kuzma. Un día el pequeño Kuzma salió a cazar y apenas se había alejado de la cabaña, la raposa que estaba vigilando la ocasión, entró, mató una de las gallinas, la asó y se la comió. Al volver el pequeño Kuzma quedó desagradablemente sorprendido al ver que faltaba una gallina, y pensó: "Se la habrá llevado un buitre". Al día siguiente volvió a salir de caza, encontró por el camino a la raposa y ésta le preguntó:
- ¿Adónde se va, pequeño Kuzma?.
- ¡Voy a ver que cazo, raposita!
- ¡Buena suerte!