Cuentos de hadas Rusos
Cuentos de hadas Rusos - Ojalá no hubiera comido tanto. Me siento demasiado llena. He estado en un banquete con el Zar y la Zarina. ¿Quieres decir que no te han invitado a ti? ¡Imposible! Todos los animales salvajes estaban allí, y en cuanto a las martas y los armiños, eran incontables. ¡Los osos aún estaban sentados cuando me marché y comían como si tal cosa!
El lobo empezó a rogar a la raposa humildemente:
- Raposita, ¿podrías llevarme al banquete del Zar?
- ¿Por qué no?. Escucha. Cuídate tú mismo de reunir para mañana a cuarenta cuarentenas de tus hermanos, los lobos grises, y yo os acompañaré a todos hasta allí.
Al día siguiente, los lobos se reunieron y la raposa los condujo al palacio de piedra blanca del Zar, los puso en filas, y anunció:
- Poderoso Zar Ogon y terrible Zarina Molnya, vuestro futuro yerno os envía un presente. Aquí tenéis toda una manada de lobos grises que vienen a rendiros homenaje, y su número es de cuarenta cuarentenas.
El Zar hizo pasar a todos los lobos a un encierro y dijo a la raposa:
- Si mi futuro yerno ha podido mandarme lobos como presente, que me traiga ahora otros tantos osos.