Cuentos de hadas Rusos
Cuentos de hadas Rusos - Dulce Sudolisu -contestó el sol,- seca esas lágrimas que ruedan como perlas por tus tristes y hermosas mejillas. Apacigua tu inquieto corazón, que el Príncipe, tu amado, viene a rescatarte. Ha recibido el anillo mágico del Mundo Inferior y se han reunido muchos ejércitos de esas regiones para seguirle. En este momento se dirige al palacio de Kostey con intención de castigarlo. Pero no lograría sus propósitos y Kostey obtendría la victoria si tu príncipe no utilizase los medios de que ahora voy a proveerle. Adiós. Se valiente, tu amado vendrá en tu ayuda y te librará de los hechizos de Kostey: una vida de felicidad os espera.
El sol subió entonces a una tierra distante, donde el Príncipe Junak, montado en su brioso corcel y luciendo su armadura de oro, reunía a sus huestes para combatir contra el gigante. Tres veces había soñado con la hermosa princesa cautiva en su Palacio del Sueño, porque la fama de su hermosura había llegado a su noticia y la amaba sin haberla visto.