Dhammapada
Dhammapada Cuando un insensato comete malas acciones, olvida que está encendiendo un fuego en el que él mismo arderá algún dÃa.
137-140
Quien hiere con sus armas a quienes son inofensivos y puros no tardará en ser presa de uno de estos diez males: un dolor o una enfermedad temibles, la pérdida de extremidades o una enfermedad terrible, o incluso la locura, la pérdida del juicio, la persecución del Rey, una temible acusación ante la Justicia, la pérdida de posesiones o de familiares o un fuego procedente del Cielo que puede incendiar su casa. Y, cuando el malhechor haya muerto, renacerá en el Infierno.
141
Ni la desnudez ni el pelo enmarañado ni la suciedad ni el ayuno ni dormir en el suelo ni cubrir el cuerpo con cenizas ni estar permanentemente en cuclillas pueden purificar a un hombre que no esté libre de dudas y deseos.
142
Pero, aunque un hombre vista buena ropa, si vive pacÃficamente y es bueno, tiene dominio de sà mismo y fe, y es puro y no hiere a ser vivo alguno, es un santo brahmÃn, un eremita retirado, un monje llamado bhikkhu.
143, 144