Dhammapada
Dhammapada Muchos no saben que estamos aquÃ, en este mundo, para vivir en armonÃa. Quienes lo saben no luchan entre sÃ.
7, 8
A quien solo vive para los placeres y cuya alma no está en armonÃa, quien no tiene en cuenta lo que come, peca de ociosidad y no tiene capacidad para la virtud, mara lo agita y lo mueven las tentaciones egoÃstas, asà como un árbol débil es sacudido por el viento.
Pero quien no vive para los placeres y cuya alma está en armonÃa consigo misma, quien come o ayuna con moderación y tiene fe y capacidad para la virtud, no se ve agitado por las tentaciones, asà como una gran roca no es sacudida por el viento.
9, 10
Si un hombre se pone la pura túnica amarilla con un alma impura, sin armonÃa consigo mismo ni verdad, no es digno de vestir la túnica sagrada.
Pero aquel que está libre de pecado y cuya alma está ejercitada en la virtud, que vive en armonÃa consigo mismo en la verdad, es digno de vestir la túnica sagrada.
11, 12
Quienes creen que lo irreal existe y lo real no, perdidos como están en el camino del pensamiento errado, nunca alcanzarán la verdad.
