Dhammapada
Dhammapada VIGILANCIA
21-23
La vigilancia es la senda que conduce a la inmortalidad; la negligencia es la senda que conduce a la muerte. Quienes están vigilantes nunca mueren; los que no lo están son ya como muertos.
Quienes con pensamientos claros han comprendido esa verdad —los sabios, que nunca bajan la guardia— sienten el gozo de la vigilancia, el gozo de la senda del Supremo.
Y quienes con pensamiento elevado y profunda contemplación avanzan por la senda con energÃa inextinguible alcanzan al final el nirvana, la paz suprema y el gozo infinito.
24
El hombre que se yergue con la fe, que no cesa de recordar su elevado propósito, cuya labor es pura y reflexiona sobre ella, y, dueño de sà mismo, lleva una vida de perfección y nunca baja la guardia se elevará con la gloria.
25
Al erguirse con la fe y la vigilancia, con el dominio de sà mismo y la armonÃa consigo mismo, el sabio crea una isla para su alma que las aguas nunca logran cubrir.
26, 27
