El carnicero de Sarospatak

El carnicero de Sarospatak

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Lea, no sé cómo ha conseguido esto y le diría que no me importa. Lo único que importa es que no podemos comprobar que haya entrevistado a Martin Bormann, pero si no lo era; o lo conoció o sabe sobre él muchísimo más que nosotros. Yo diría en realidad que tenemos tres hipótesis, no dos. La primera, el tipo era Bormann. La segunda, era un alemán que lo conoció muy pero muy bien. La tercera, que nos hayan plantado un falso Bormann, alguien, no sé, para conseguir algún objetivo que hoy no tengo para nada en claro. En realidad, para cualquiera de las tres hipótesis no se me ocurre por qué lo hicieron. Se arriesgaron mucho, y usted también.

Lea lo miraba asombrado. El viejo Ari, el viejito que diariamente llegaba con su diario bajo el brazo, ocupaba su escritorio, tipiaba algunas escuetas notas costumbristas judías y fumaba moderadamente bebiendo humeante café, emergía con un análisis político de madurez insospechada. ¿Quién era Ari?

—Ari, ¿por qué me dice que, o era Bormann o sabía mucho sobre él? —preguntó una inquieta Lea.

—Muchacha, porque casi todo lo que dice es verdad, por lo menos en lo referente a la preparación de las efectivos paramilitares sionistas en Alemania e Italia.

—¡Pero Ari! —exclamó Sergio. —¡Años y años de conocerte y ¿ahora me vengo a enterar que fuiste entrenado por los alemanes!?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker