El Libro de Enoc 1 (Apócrifo Etíope)
El Libro de Enoc 1 (Apócrifo Etíope) 6. El santo ángel Rafael, que estaba conmigo, me respondió y me dijo: Es el árbol de la sabiduría, del cual comieron tu anciano padre y tu anciana madre, tus antepasados; y ellos conocieron la ciencia, sus ojos se abrieron, supieron que estaban desnudos,80 y fueron expulsados del paraíso.
CAPITULO XXXIII – Los confines de la tierra y las puertas por las que nacen los astros 1. Después de allí fui a los confines de la tierra, y allí vi grandes bestias diferentes las unas de las otras, y también pájaros diferentes en el aspecto, en la belleza y en el trino, cada uno difería del otro.
2. Al este de esas bestias, vi los extremos de la tierra en donde reposa el cielo, y las puertas del cielo estaban abiertas.
3. Y vi como nacen las estrellas del cielo, y conté las puertas por las que nacen, e inscribí todos sus nacimientos, para cada una en particular, según su número y según sus nombres, según su conjunción y según su posición, su tiempo y sus meses, como Uriel, el ángel que estaba conmigo, me lo enseñaba.
4. Y él me enseñó y escribió todo para mí; y escribió incluso para mí sus nombres, sus leyes y sus agrupaciones.
CAPITULO XXXIV – Las puertas del norte