El Libro de Enoc 2 (Apócrifo Eslavo)
El Libro de Enoc 2 (Apócrifo Eslavo) Los hombres me llevaron hacia el quinto cielo y me dejaron allí, y allí vi muchos e incontables soldados, llamados Grigori, de humana apariencia, y su talla era mayor que aquella de los grandes gigantes y sus caras marchitas, y sus bocas en perpetuo silencio, y no había servicio en el quinto cielo, y yo les dije a los hombres que estaban conmigo: ¿Cual es el motivo que estos seres estén macilentos, y sus caras melancólicas y sus bocas silenciosas y cu l el motivo de que no exista servidumbre en este cielo? Y ellos me dijeron: Estos son los Grigori, que en unión con su príncipe Satanás, rechazaron 1 al Señor de la Luz, y después de ellos siguen aquellos que están sumergidos en gran oscuridad en el segundo cielo, y tres de ellos bajaron a la Tierra desde el Trono del Señor, al lugar llamado Ermon, y rompieron por completo sus votos en el hombro del Monte Ermon. Vieron a las hijas de los hombres y lo buenas que eran, y las tomaron por esposas, pervirtiendo la tierra con sus hechos, que en todo el tiempo de sus años vivieron fuera de toda ley cometiendo vilezas, promiscuando. Así nacieron gigantes maravillosos, grandes hombres y hubo gran hostilidad entre ellos. Y por esto Dios los juzgó con gran discernimiento, y ellos lloraron por sus hermanos y ellos también ser n castigados en el gran día del Señor. Y yo les dije a los Grigori: "Yo vi a sus hermanos y sus trabajos, y sus grandes tormentos, y ore por ellos, pero las leyes de Dios los han condenado a estar bajo tierra hasta que el cielo y la tierra tengan su fin". Y yo dije: "¿Por qué motivo esperáis, hermanos, y no servís ante la faz del Señor? Y no han puesto sus servicios delante del Señor, a fin de no violar totalmente a las leyes del Señor". Y ellos oyeron mi advertencia, y hablaron con las cuatro categorías del cielo, y de ahí mientras yo permanecía con esos dos hombres, cuatro trompetas pregonaron juntas a grandes voces y los Grigori rompieron a cantar a una voz, y sus voces lastimeras subieron hasta el Señor conmovedoras.
