El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos PARA BEBER AGUA EN EL MUNDO INFERIOR
¡Puedan los Abismos de las Aguas, morada de Osiris,
abrirse ante mà y permitirme atravesarlas!
Puedan abrirse ante mÃ
(¡Oh Sefior de los dos Horizontes!)
El Océano celeste del Toth
y las aguas del Nilo celestial,
pues mi nombres es: «Aquel que penetra victorioso».
Que me sea otorgado el poder sobre las aguas,
¡Pues yo poseo ya el de los miembros de Seth!
He aquà que atravieso el Cielo…
Soy el dios de la cabeza de León y soy Ra;
yo soy el dios Smam[81]. Dentro de mÃ
resplandece la constelación de Khpesh[82].
Recorriendo los lagos y los caminos
de los Campos de los Bienaventurados,
tomo posesión de mi Herencia celestial.
La Eternidad infinita me ha sido otorgada;
y la Duración sin lÃmites es mi bien…
Ciertamente, ¡yo soy el Heredero de la Eternidad!