El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos PARA CONOCERLOS MISTERIOS DE HELIÓPOLIS
Verdaderamente, fueron largos los dÃas en que
permanecà en medio de las Sombras del Pasado,
entre los EspÃritus de las Épocas antiguas…
Yo he recorrido sin cesar, en el seno del dios del Devenir, Khepra,
desde el Amanecer de los Tiempos,
el ciclo de las Metamorfosis…
He aquà que entro en la Región de las Tinieblas
que, de repente, mi cara se despoja
del velo frente al Ojo centelleante que le mira…
¡Oh vosotras, Almas perfectas, sabedlo: yo soy una de las vuestras!
¡Pues yo conozco a los EspÃritus divinos de Heliópolis!
Verdaderamente, el saber del Gran Vidente mismo[149]
No sobrepasa mi Saber oculto.
¿Acaso no he ido más allá de todos los obstáculos gracias a mi energÃa?
¿No he hablado, acaso, con los dioses?
Por lo tanto, ¡no!, no podrán destruirme los demonios,
a mà Heredero de los dioses de Heliópolis.
Pues, verdaderamente yo conozco los Misterios de la Hebill