El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos Yo me alimento de cosas sabrosas
que pertenecen a Ra y a Keb,
a saber, trigo y las cuatro clases de pan.
Aquà veis cómo te llevo hacia los Campos de la Paz…
Las ofrendas sepulcrales están ante ti.
En virtud de que eres Ra, te lanzas y tus piernas te obedecen…
Tú no serás condenado cuanto te juzguen.
Tus movimientos no serán impedidos;
no serás aprisionado.
No te dejarán librado a los demonios crueles que trabajan en las Cámaras de Tortura.
La arena no se amontonará frente a ti.
No se controlará el uso que haces de tus ofrendas.
No serás obligado a retroceder.
Los guardianes no te impedirán que tú partas…
Te darán una camisa, sandalias, un bastón,
otros vestidos y varias armas de combate
para que seas capaz de cortar la cabeza de los enemigos capturados
echar su nuca hacia atrás.
Tú mantendrás lejos de ti a la muerte,
de modo que no se te pueda aproximar.
He aquà que la Gran Divinidad habla con respecto a ti: