Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Ciertamente, Maestro, yo podría soportarlo llegado el lugar y el momento, pero no podría hacerlo siempre, pues siento tal amor por él que mi corazón no tuvo otro comparable a ningún hombre que no fuera de mi familia. Pero no veo cómo puede darme la muerte, a no ser que sea con su propia muerte. Después de que él muera no creo que yo pueda seguir viviendo, pues no me quedaría en este mundo nada que me resultara agradable y por eso pienso que no podría vivir después de que muriera. Pero hay una cosa que me admira, y es lo que me habéis dicho de la reina, porque —según me parece— él no piensa ni en damas ni en doncellas, y si lo hiciera yo lo sabría de inmediato.