Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¡Ay, ay, corazón sin freno, ciertamente, en verdad, los dos sois primos!
Entonces pica con las espuelas al caballo y sale tras Lionel, que no le espera, sino que va lo más deprisa que puede; Galahot llevaba un caballo muy bueno, pues tenÃa los mejores del mundo: alcanza a Lionel y lo sujeta con los brazos por debajo de la axila, lo levanta del arzón, pues era de gran fuerza, y lo coloca delante de él. Lionel no era débil y se bate y pone toda la fuerza en escapar, de forma que se suelta de los puños de Galahot y cae al suelo. Galahot se arroja del caballo sobre él y le dice:
—Ahora os vendréis conmigo, porque no podéis escapar.
Lionel está tan triste que las lágrimas le llegan a los ojos.
—Ay, señor, ahora sé lo que va a ocurrir: tengo que decir lo que pensaba ocultar. Yo iba tras mi señor, mi primo, que acaba de entrar en el bosque, pero no sé por qué lo ha hecho, pues iba armado con todas las armas; con él estaban mi señor Galván, mi señor YvaÃn y otro caballero que es un hombre muy rico. Como se iban esta noche, sin que lo supiéramos, temÃa que el asunto fuera muy grave: os ruego por Dios que me dejéis ir.
—¿Cómo —pregunta Galahot—, es cierto eso?