Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Fue entonces cuando la doncella decidió revelar su hechizo y mostró a los caballeros los dos niños:
—Señores, ¿qué os parece? ¿No ha sido una presa hermosa y rica?
—SÃ, ciertamente, la presa es hermosa y rica.
Y todos se quedan sorprendidos, pensando dónde los habÃa podido encontrar, y se lo preguntan a la doncella sin cesar, pero ella no les dice la verdad, sino que les contesta que se ha esforzado mucho y que por eso los tiene.
No es necesario preguntar si los niños se saciaron aquella noche: la doncella se ocupó de ellos como si fueran sus propios hermanos, porque su dama se los habÃa encomendado tan encarecidamente, y no les faltó nada, sino sus maestros. La doncella los reconforta y tranquiliza, diciéndoles:
—No temáis, mis niños, pues vuestros maestros no sufrirán ningún daño.
Y les decÃa esto por animarlos, aunque poco le importaba el resto, teniéndolos a los dos. La doncella reconforta a los niños y les prohÃbe que digan de quién son hijos, por lo que más quieran, «pues os matarÃan y acabarÃan con vosotros. Os voy a llevar a un lugar en el que tendréis cuanto os podáis imaginar y pedir, y vuestros maestros no tardarán en llegar allû.
Asà les hablaba la doncella a los dos niños, que pasaron la noche acostados con ella.