Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Os lo diré, ya que me lo habéis pedido de tal forma. Este lugar, en el que veis claridad alrededor, es el cementerio en el que yacen los cuerpos de muchos hombres buenos que en su vida fueron santos y entregados a la religión. La tierra en la que está el castillo es la mejor y la más feraz de cuantas hay en Bretaña y por eso construyeron el castillo aquÃ. Hace diecisiete años hubo una semana desgraciada, la primera noche de las tinieblas, que las gentes vinieron al monasterio tal como es costumbre en la Santa Iglesia; el señor del castillo amaba con amor a una doncella, pero no podÃa hacer con ella según su voluntad, pues era custodiada estrechamente. Aquella noche la tomó en el monasterio y se acostó con ella tanto como duraron las tinieblas. El EspÃritu Santo se lo hizo saber a un santo ermitaño que celebraba el servicio de maitines: Nuestro Señor escuchó su oración e hizo que el señor del Castillo y la doncella fueran encontrados muertos el uno sobre la otra, y a partir de entonces las gentes no pudieron abandonar este monasterio y tampoco hubo más claridad de la que hay ahora, y lo mismo ocurrió dentro de la muralla del castillo; sólo el cementerio se mantuvo limpio: posiblemente por los cuerpos de los santos hombres que en él yacen. Ésa fue la desgracia que hizo que este castillo estuviera en tinieblas durante diecisiete años; hemos oÃdo decir muchas veces que el mejor caballero del mundo le devolverá la claridad que tenÃa antes y que ningún otro podrá hacerlo. Ya os he contado la verdad acerca del castillo, y cómo llegaron a él estas grandes tinieblas; sabed que aún se dice que el caballero que pondrá fin a esta aventura quitará las malas costumbres de la Dolorosa Torre a la que vos os dirigÃs para socorrer a mi señor Galván. Decidme si pondréis en peligro vuestro cuerpo, tal como os he dicho, y si os atreveréis a abrir la puerta.